Desde hace 30 años la Diputación de Huelva promueve el mundo de las artes plásticas a través de los premios Becas Daniel Vázquez Díaz, a los que se presentan artistas andaluces que pretenden desarrollar un proyecto creativo.
Estas becas conceden una dotación y estiman el valor cultural y artístico del proyecto presentado, la originalidad del mismo y la trayectoria artística del candidato. Numerosos artistas, que han sido becados con la Vázquez Díaz, han consolidado su carrera en el panorama artístico internacional, de ahí la credibilidad de este premio.
Ricardo Casstillo se presentó en 2003 con EL LIMBO DE LAS COSAS, proyecto que el jurado premió por sus personales planteamientos técnicos y por su particular manera de ver el mundo a través de la pintura.
Dispuso del plazo de un año para realizar su propuesta, se comprometió a donar una obra original a la Diputación —que pasaría a formar parte de sus fondos artísticos—, y a ceder El Limbo de las Cosas a la institución para organizar una exposición en la Sala Siglo XXI del Museo Provincial de Huelva. Posteriormente, se exhibió en el Museo Daniel Vázquez Díaz de Nerva (Huelva).
El proyecto arrancaba con una breve justificación de su posición personal ante el arte:
«Es imprescindible conocer el futuro que tuvo el arte para poder explicar algunas claves de mi obra. Nacida desde el estudio más profundo de la pintura moderna del siglo XX (tradición, vanguardia, discurso, etc.) mi objetivo no ha sido otro que el de zarandear al espectador a través de las claves propias de un arte libre: la crítica social, los contenidos semánticos, la reflexión y la contemplación. Para esto me puse en marcha hace más de 20 años, y he llegado a través de mi preparación en el dibujo, el color, en los medios —la fotografía, el cine y la televisión—, de mis reflexiones desde la lectura poética, la experimentación con materiales industrializados (pintura, hierro, piel, esmeril, etc.), de mi adhesión a los sistemas de estampación y hasta por algunas manifestaciones artísticas con un contenido más conceptual».
SUS REFLEXIONES POÉTICAS
La exposición incluía la serie de cuatro cuadros que Casstillo dedicó al libro Poeta en Nueva York de Federico García Lorca de la que ya dimos cuenta en este blog: http://localhost:8080/RICARDO/2000-pintor-y-poeta-en-nueva-york/
SUS INSTALACIONES
De estas manifestaciones con un contenido conceptual relaciona Casstillo las dos únicas instalaciones que hasta ese momento había realizado:
«Citaré solo dos, Senda de Oku, en la colectiva EL BARCO K de 1991, donde mi propuesta es espiritual. En ella intervienen, además del elemento humano basado en la figura de Matshuo Bashō y su peregrinar iniciático en el antiguo Japón, tres soportes matéricos como elemento discursivo:
1. Un mapa hecho de bloques de yeso esculpido y pintado con plomo líquido.
2. Fotografías de desnudo, que transcriben la obra poética de Bashō en clave marítima.
3. Y un vídeo describiendo un S.O.S. HAIKU.
[De esta exposición colectiva llamada El Barco K y de su instalación, ya tratamos, también, en este blog con anterioridad, puedes ver más en estos enlaces: http://localhost:8080/RICARDO/1991-senda-de-oku-el-barco-k-i/ y http://localhost:8080/RICARDO/1991-senda-de-oku-el-barco-k-ii/ ]
» Otro ejemplo es la exposición que organizara el modista y diseñador de moda Toni Miró, Lo que puede un Sastre (1992), donde mi discurso es directo e inmediato: cuerpos humanos planos de caucho que sostienen una vara y arrojan la prenda de vestir (traje de diseño)».
[Lo que puede un Sastre de Toni Miró y 14 artistas (1992)también ha sido abordado en este blog: http://localhost:8080/RICARDO/1992-lo-que-puede-un-sastre/]
SUS MAESTROS
Continúa la introducción de su proyecto haciendo un ligero repaso a las fuentes de las que se ha nutrido para construir su propio estilo:
«Nunca he abandonado lo que yo llamo ‘un arte lleno de tradición experimental no exento de polémica’. Mis pinturas han estudiado a Goya, Caspar David Friedrich, Courbet, Léger, Picasso, Matisse, Motherwel, Rothko, y a Gordillo, entre otros. Después he buscado mi propio camino, y en ello sigo estando; por lo que he aportado algunas pequeñas transformaciones en la percepción de la realidad, como por ejemplo es el caso de mis cuerpos planos, o el análisis de las áreas pictóricas, fiel a atravesar el plano más que a rellenarlo».
SU LÍNEA DE TRABAJO
Y finaliza definiendo los puntos de enfoque que estaba desarrollando con énfasis desde que se planteara El Limbo de las Cosas:
«Dedico todo mi tiempo a la FRAGMENTACIÓN de la IMAGEN, del COLOR sin límite, y también de lo SENTIDO–, en un alejamiento consciente de la ‘obsolescencia dinámica’. Lejos del ruido del mercado. En la creencia de que, si de veras amamos el arte y su acto creativo, necesitamos el suficiente aislamiento del negocio del arte y el acercamiento preciso a las cosas del hombre».
El Ring de la Memoria es una de esas obras del año 2003 que ilustra esta fragmentación de la forma y del color, y ahonda en lo que él llama lo ‘sentido’.
El cuadro en la forma de un cuadrado perfecto, como un ring dentro de la línea de cuerdas, se aproxima a un combate entre el mundo interior del propio Casstillo y la realidad política, social y científica en las que se desarrollara su vida.
Reflexiona sobre algunos de los momentos más relevantes de las vivencias de un joven nacido a finales de los 50 en una España en situación de aislamiento internacional y dificultades económicas, que en décadas posteriores vivó un aumento en la industrialización y al abandono de jóvenes del campo en busca de trabajo en las ciudades. Una mezcla de represión y cambios, donde la sociedad empezaba a adaptarse a nuevas realidades, preparando el terreno a la transformación que vendría en las décadas siguientes.
Entre los elementos y sentimientos que se reúnen en este Ring de la Memoria, podemos distinguir:
– La vida de los obreros, el desarrollo de la industria y el progreso de las máquinas de los años 60 que acompañaron su adolescencia.
– La revolución sexual de los 70 que desafió los códigos morales de una tradición puritana.
Su gran inquietud: la ciencia aplicada a la mente humana.
– El abandono de la vida rural, la pérdida de saberes ancestrales y el anonimato en la urbe.
– Dibujos y recuerdos de la infancia.
– Referencias a su primera instalación en la exposición El Barco K, aquel barco convertido en estación meteorológica en pleno Atlántico.
La presencia de 1984 de George Orwell con un futuro Estado omnipresente que buscaba la supresión de la identidad del individuo mediante un control total a través de la policía del pensamiento.
– Recuerdos de sus primeras pinturas cargadas de color —la desaparecida Taza, expuesta en 1984 siendo aún estudiante, en la galería de culto para la vanguardia sevillana La Máquina Española—, sus primeras pinturas industriales o sus primeros dibujos poemáticos.
– Una memoria casi opacada de su estancia en Nueva York.
– Las lecturas poéticas del universo mental de Juan Ramón Jiménez, poeta que invitaba a la reflexión y a la contemplación, y que tanto influyó en Casstillo.
– La vigencia de la tradición representada en un nazareno frente a la vanguardia de Jackson Pollock, referente en sus inicios en la pintura.
– El homenaje a un joven Picasso del verano de 1909 en Horta del Ebro, un desconocido pueblo catalán que cambió su vida: allí inventó el cubismo.
En el centro de todo el HOMBRE, un ser humano complejo, una silueta plana prendida con vendas desgastadas por el tiempo, entre las cuerdas de este cuadrilátero.
LOS MOSTACHONES LORQUIANOS
Como explicaba Ricardo, la FORMA y la experimentación con los materiales forman parte de ese Limbo de las Cosas que tenía en mente, y así lo define Iván de la Torre en el texto introductorio del catálogo Ricardo Casstillo-Cordilleras del Olvido (2024):«Siempre fue Ricardo Casstillo un artista que creyó, de manera avanzada, en la experimentación con nuevos materiales, en su uso y aplicación fuera de la norma o hábito, y en la reutilización de materiales si no extraartísticos sí, al menos, liminares, por cuanto sin serlo ni pretenderlo aspiraban a cobrar cierta pátina de genuina originalidad»
Pues bien, en ese paso a una zona de ambigüedad en la que el papel de los mostachones deja de ser lo que era, para transformarse en imagen a la poesía que Casstillo sentía, está —bajo el epígrafe de Plagas III— esta serie denominaba Mostachones Lorquianos.
Pincha aquí para ver la serie completa de Los Mostachones Lorquianos:
Pepa Pineda Villarrubia, Sevilla lunes 18 de noviembre de 2024



