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2010 El Paisaje Andaluz por cañadas, cordeles y veredas II
R. Casstillo, director y L. Venegas, editor de la coleción de grabados EL PAISAJE ANDALUZ POR CAÑADAS, CORDELES Y VEREDAS 2010

Como adelantaba en la última entrada, dedicada a su nuevo proyecto de obra gráfica, uno de los capítulos más importantes para poner en marcha El paisaje andaluz por cañadas, cordeles y veredas era emprender la búsqueda de recursos y apoyos económicos.
Casstillo había llamado ya, sin éxito, a las puertas de distintos organismos e instituciones, pero, firme en su propósito, no desistía del empeño. Todavía quedaba recurrir nuevamente al apoyo de la iniciativa privada.

Diez años antes había hecho realidad la colección de aguafuertes 50 Ojos gracias al respaldo del abogado y coleccionista de arte Luis Mª Venegas Lagüéns, quien asumió el riesgo económico de la edición.

Con esa confianza, decide enviarle una carta donde le plantea las razones que sustentan esta iniciativa: la conmemoración del 150.⁰ aniversario del reordenamiento de los caminos y cañadas y el interés por ilustrar su valor paisajístico y cultural, incorporando también elementos simbólicos de la cultura popular.

primera carpeta

El proyecto consistiría en una serie de carpetas con cuatro aguafuertes cada una, realizadas por distintos artistas, y culminaría en una publicación o catálogo, además de presentaciones y una exposición.

El coste estimado por carpeta y las condiciones de participación serían las mismas que en 50 ojos y las entregas se harían aproximadamente cada cuatro meses.

En la iniciativa participarían 32 artistas. De nuevo, llevaría al grabado a algunos de los pintores andaluces más reconocidos en el arte de vanguardia locales. Cada artista ofrecería su propia visión contemporánea, con el claro objetivo de reinterpretar el paisaje andaluz, nuevamente a través de una técnica muy antigua: el grabado.

CRITERIO DE SELECCIÓN DE LOS ARTISTAS

El elenco que propone a Venegas, no era solo una lista de nombres, sino un entramado de trayectorias que explican la evolución del arte contemporáneo local y su conexión con el panorama español. Porque Sevilla no funcionaba a partir de rupturas generacionales, como ocurre en otras ciudades, sino por una superposición continua de estratos. Los mismos artistas reaparecen en distintos momentos históricos, en distintos contextos, creando una red continua y este es el criterio que sostiene Casstillo para proponer a sus artistas. De ahí que reúne ante el grabado a:

Manuel Salinas
Soledad Sevilla
Guillermo Pérez Villalta
Luis Gordillo
  1. Un grupo que encabeza la pintura contemporánea española y sevillana. Pintores que introducen la modernidad pictórica en España, conectan Sevilla con circuitos nacionales e internacionales y son puntos de referencia para generaciones posteriores: Manuel Salinas, Soledad Sevilla, Guillermo Pérez Villalta y Luis Gordillo.
Félix de Cárdenas
Juan Lacomba
Juan Fernández Lacomba
Curro González_resultado
Curro González
Patricio Cabrera

2. Otro grupo que representa la generación puente, que funciona como “bisagra”, que consolidaron un lenguaje propio dentro de la pintura y las prácticas contemporáneas: Félix de Cárdenas, Juan Lacomba, Curro González  y Patricio Cabrera.

3. Otra gran parte de los artistas de este listado que han estado vinculados – ya sea como estudiantes o profesores – a la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, motor de la escena artística y lugar donde se cruzaban generaciones, se originaban vínculos personales, y era una estructura de transmisión de maestros, alumnos y nuevos artistas. Lo que algunos críticos han dado en llamar el “ecosistema sevillano” del arte contemporáneo.   

Cristina Lama_resultado
Cristina Lama
Rorro Berjano_resultado
Rorro Berjano
Matías Sánchez_resultado
Matías Sánchez
Ruth Morán_resultado
Ruth Morán

4. Y, por último, participantes de una aparición más reciente (en aquellos años), con una diversificación de leguajes: Cristina Lama, Rorro Berjano, Matías Sánchez, Ruth Morán y que hoy tienen una gran proyección internacional.

 

Casstillo —también alumno de esa Facultad— no actúa únicamente como participante, sino como quien convoca, organiza y da coherencia al conjunto. En un plantel tan fragmentado, su papel resulta determinante, al operar como punto de conexión entre trayectorias, generaciones y lenguajes.

El Paisaje Andaluz, por tanto, se encontraba ya cerrado y se articulaba en torno a ocho carpetas, cada una de ellas con cuatro artistas y sus respectivos grabados, en una tirada de treinta y cinco ejemplares, acompañados de tres pruebas de artista y tres H.C. La estampación se confiaría al taller de obra gráfica NORLER, del maestro grabador Norberto León, mediante la técnica de fotopolímero al hueco sobre papel de algodón Paperki, hecho a mano, en formato de 40 x 55 cm.

Solo quedaba esperar la respuesta de Luis M.ª Venegas, a quien le ofrecía un presupuesto detallado en caso de resultar de su interés.

La respuesta afirmativa no tardó en llegar.

PRIMERA CARPETA

Ricardo asumió la dirección y coordinación de la corrección, maquetación e impresión de la colección, y el apoyo técnico a los artistas. Mientras que Venegas asumía el riesgo económico, los derechos y el control de la publicación en todo el proceso editorial. 

Así, la primera carpeta veía la luz el lunes 20 de diciembre de 2010, con la participación de Magalena Bachiller, Pedro Simón, Antonio Sosa y el propio Ricardo Casstillo. El Paisaje Andaluz por cañadas, cordeles y veredas emprendía su andadura en la Galería de Concha Pedrosa  donde tuvo lugar su presentación al público.

Luis Mª Venegas (editor), Concha Pedrosa (galerista), Ricardo Casstillo, Magdalena Bachiller (pintores), Norberto León (grabador) Pedro Simón (pintor) y Andrés Luque Teruel (historiador del Arte)

RICARDO CASSTILLO

Ricardo Casstillo, grabado al fotopolímero en hueco y aguafuerte, dos planchas, dos tintas, mancha 30 x 40 cm

Casstillo construye una imagen donde el ser humano y el paisaje aparecen fundidos en una misma forma de vida.

La figura humana no se impone sobre la composición, sino que se integra en ella. No hay separación clara entre interior y exterior; el sujeto no observa el paisaje, sino que forma parte de él, como si su identidad estuviera enraizada en ese entorno.

Una acacia ocupa una posición central articulando distintos niveles: lo visible y lo invisible.

El córtex cerebral en tonos ocres que envuelve la escena parece delimitar una visión interior, un estado de conciencia o un aura que unifica todos los componentes.

Y, por último, las líneas diagonales que atraviesan la imagen —casi como vectores— refuerzan la idea de tránsito, conectando zonas aparentemente separadas. Podrían aludir a esas “veredas” o caminos, pero ya no en sentido geográfico, sino como recorridos internos: trayectorias de pensamiento.

El grabado, en conjunto, sugiere una lectura del paisaje andaluz no como territorio físico, sino como espacio simbólico en el que el ser humano se reconoce y se reconstruye. Desde el neosimbolismo–estilo en el que Ricardo trabaja–, la obra no representa: evoca. No describe un lugar, sino que propone una unidad profunda entre naturaleza, cuerpo y conciencia.

MAGDALENA BACHILLER

Magdalena Bachiller, grabado al fotopolímero en hueco y aguatinta, una plancha, una tinta, mancha 30 x 40 cm

Magdalena Bachiller quiso representar las pacas de paja que quedan repartidas por el campo después de la cosecha en un bello grabado de “figuración simbólica muy sintetizada, tan sintetizada que roza casi la abstracción, aunque no lo sea”, en palabras de la propia artista;  porque los volúmenes rectangulares tienen referente reconocible (las pacas) y hay luz, sombra y perspectiva que sugieren un espacio real.

ANTONIO SOSA

Antonio sosa, grabado al fotopolímero en hueco y aguatinta, una plancha, una tinta, mancha 30 x 40 cm

Antonio Sosa parece reflexionar sobre la tensión entre tradición y encierro: las cañadas como caminos de libertad heredada, frente a la progresiva fragmentación del espacio que condiciona ese movimiento. Parece sugerir con la corona de espinas que estas rutas ganaderas no son solo prácticas económicas, sino también espacios cargados de historia, dolor y resistencia.

PEDRO SIMÓN

Pedro Simón, grabado al fotopolímero, una plancha, una tinta, mancha 30 x 40 cm

Y, por último, Pedro Simón propone una lectura más abstracta y sensorial del paisaje andaluz: no como cartografía externa, sino como estructura viva, erosionada por el paso, la memoria y el uso continuo. Frente al orden de las cañadas como trazado, ofrece –con el trazo de un maestro– una interpretación mucho más orgánica del paisaje andaluz vinculado a cañadas, cordeles y veredas.

ANDRÉS LUQUE TERUEL

Acompañaba a la primera carpeta un texto introductorio, en el que Andrés Luque Teruel, profesor de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, hoy catedrático, presentaba la colección de aguafuertes en el que declara que el paisaje no es solo el entorno físico, sino la percepción personal que cada individuo crea a partir de su experiencia, por lo que su interpretación es subjetiva y cambiante.

Además, Andrés Luque elaboró un texto para cada uno de los cuatro grabados de la carpeta, lo que convertía la colección en una elaborada y cuidada combinación de obra visual y reflexión escrita.

Tanto Casstillo como Venegas Lagüéns se encargaron de la distribución y promoción de la carpeta. A partir de este lanzamiento, comenzaron a captar suscriptores para asegurar la viabilidad del proyecto. Una labor que resultó ser laboriosa en el contexto sevillano, por el escaso coleccionismo de arte contemporáneo, apenas una minoría insuficiente para sostener iniciativas de esta naturaleza.

Aun así, la respuesta fue muy favorable, lo que permitió que la primera carpeta tuviera una buena acogida y que el proyecto pudiera continuar con la edición de las siguientes carpetas de la colección, de las que hablaremos más adelante.

 

Pepa Pineda Villarrubia, lunes 13 de abril de 2026

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