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2013/14 OPUS TAURO y EL PAISAJE ANDALUZ IV

Esta última entrada, antes de comenzar las vacaciones de verano, dedica un nuevo capítulo a la colección de aguafuertes El Paisaje Andaluz por Cañadas, Cordeles y Veredas, que dirigió Casstillo. Pero antes entraremos en otra faceta de su obra menos conocida. Hoy hablamos de un Ricardo dibujante del mito del minotauro y del toreo.

LA CARBONERIA

Puerta de La Carbonería por la calle Levíes, 18 de Sevilla

No podemos hablar de la serie OPUS TAURO sin situarla en un enclave mítico para la ciudad donde fue expuesta: La Carbonería de Paco Lira. Porque responde a un encargo, a un desafío al que Ricardo llegó con el histórico tabernero sevillano. Aquel mecenas de numerosos artistas flamencos y fundador de las sucesivas tabernas llamadas La Cuadra, que cambió varias veces de sitio, pero no de espíritu.  

La primera Cuadra de Paco Lira, conocida como La Cuadra de Guadaira a principios de los 60, estuvo muy cerca del campo del Betis. Cambia poco después a la zona de Nervión con un corralón que abrió como taberna en la Gran Plaza, “con habitáculos para reuniones pequeñas, salones para reuniones grandes, tablao, barra y techos bajos de escayola, allí las noches eran largas y los amaneceres, frecuentes”. Es en el nuevo enclave de la calle Santo Domingo de la Calzada, cuando La Cuadra ya se ha convertido en un espacio cultural de resistencia política durante los años setenta, un auténtico refugio creativo. Allí recalaron muchos de los bohemios de Sevilla, flamencos, actores y artistas. Paco solía ceder los salones de la taberna a Salvador Távora para que ensayara con su compañía,” ….  y de ahí tomó su nombre (La Cuadra de Salvador Távora).

Barra del interior del bar

Era fácil encontrarte o charlar con artistas, intelectuales, catedráticos, bohemios… como Juan Diego, Antonio Núñez El Chocolate, Farruquito, Bambino de Utrera, La Chicharrona, Alfonso Eduardo, Alberto Fernández Bañuls, Dieguito de Morón

Años más tarde, en 1975, Lira recibe el encargo de adecentar un viejo despacho de carbón y cisco picón en la calle Levíes, en el antiguo barrio de la Judería, que acabó transformándolo en una nueva taberna a la que llamó La Carbonería.

La convirtió en su casa grande, un escenario abierto a todos, en una época, como tan acertadamente describe Eva Díaz, “de una Sevilla brillante y salvaje, creativa e insomne, clandestina e inclasificable. Lira era el dueño de La Carbonería, la histórica taberna cultural que fue refugio y criadero de poetas, músicos, artistas, actores y fabulosos personajes de la noche».

Se dice que por allí pasaron Frank Zappa, Pink Floyd, Pete Seeger, Peter Gabriel, o Camarón, y que fue una de las guaridas preferidas de Agustín García Calvo e Isabel Escudero.

Músicos al piano de la Carbonería

LA CARBONERÍA Y “LA ORDEN DE LOS CARBONEROS”

Entre todo ese mundillo de artistas y poetas se encontraba, cómo no, Ricardo Casstillo, unido por una antigua amistad a Paco Lira y a su hijo Pisco, desde la etapa del negocio en Nervión, años en los que acudía con frecuencia en busca del encuentro con el espíritu bohemio de noctámbulos con inquietudes creativas, a «ese templo profano donde todas las noches se reúnen parroquianos singulares: flamencos de sabia canallería, perseguidos del franquismo, sindicalistas clandestinos, poetas borrachos, pintores bohemios.» como continúa describiendo la escritora Eva Díaz, en su artículo de El Mundo.

Cantaor y guitarra frente a Paco Lira en el mostrador

Efectivamente, La Carbonería era punto de referencia para la cultura, el flamenco y los actos literarios. En ese ambiente la Movida sevillana agitó los cimientos de la cultura dominante de aquellos tiempos: cantautores y músicos, poetas sevillanos jóvenes de la Transición, autores relacionados con la poesía experimental, visual y de vanguardia, muy próxima a las artes plásticas y la performance, actores y gente del teatro independiente y muchos pintores. En ese movimiento fue fundamental la actitud de casa abierta a todos ellos que realizó la taberna.  

LA CARBONERÍA, UNA CASA PARA LOS POETAS

"Poetas en Sevilla (30 años de poesía española)"

En 1993 acogió el encuentro «Poetas en Sevilla (30 años de poesía española)» dirigido por Ángel Urrutia, que reunió a José María Álvarez, Felipe Benítez Reyes, Julio Martínez Mesanza, Ana Rosseti, Luis Antonio de Villena, Antonio Martínez Sarrión, Francisco Brines, Carlos Marzal y Juan Luis Panero.  

Y, en 1999, el “hermano mayor de la orden de los frailes carboneros” Rafael de Cózar, junto a Miguel Ropero publicó un libro que funcionó como un reconocimiento académico y literario a un hombre que fue un motor indispensable para los escritores de la época, y sobre todo por su labor de reunir con esmero textos de numerosos intelectuales, poetas y artistas que frecuentaban su local.

Fue en La Carbonería, presentando una de las primeras entregas de Alatriste, donde nació la amistad de Cózar con Arturo Pérez-Reverte y con Juan Eslava Galán.

Fue y es, sobre todo, un templo literario donde se han encontrado otros autores como José Manuel Caballero Bonald, Aquilino Duque, Luis García Montero, María Victoria Atencia, Juana Castro, Jacobo Cortines, y muchos otros, entre los que figuran la mayor parte de los poetas y narradores sevillanos.

Barra del patio exterior
LA EXPOSICIÓN DE OPUS TAURO

A pesar de no ser una galería al uso, Ricardo aceptó con gusto el encargo de Francisco Lira para formar parte de su programación aquella primavera del 2013 .

Para esta exposición, que dio en llamar Opus Tauro, decidió optar por el óleo, pero sobre todo por el color, con un tema central, que pocas veces había trabajado en su trayectoria, pero que encajaba en la propuesta: la tauromaquia, los lances, y las suertes del toreo en la plaza.

Fueron pocas las veces que Casstillo había tocado esta temática, sin embargo, encontramos algunos ejemplos a partir de 1994.

En estos años, sus toreros desmitifican la tradición española de la figura de dominio, masculinidad, y valentía frente a la muerte, que parecen estar por encima de la fragilidad humana. Son toreros en soledad, lejos del ruedo y del clamor popular.

Salvo en contadas ocasiones en pintura se ha representado al matador debilitado o muerto como lo presenta Casstillo. Goya o Picasso mostraron la cogida del torero en la plaza, rodeado de su cuadrilla. Sin embargo, Ricardo lo presenta en la quietud del que ya ha fallecido y empieza su deterioro. No pinta al hombre que vence a la muerte, sino al hombre alcanzado por ella.

Ricardo Casstillo, El torero muerto, óleo sobre lino, 19 x 24 cm, 1994

En Ricardo lo más llamativo es algo más metafísico, es el silencio, la tensión entre el cuerpo físico y esa especie de doble luminoso, que se eleva. Está entre lo ambiguo y lo poético, porque el espectador no sabe si contempla un alma, un recuerdo, un tránsito o simplemente una energía.

Édouard Manet, L'Homme mort, 1864

Lo más cercano a esta escena de Casstillo, sería la del cuadro de Édouard Manet. Esta pintura formaba parte de una composición de mayor tamaño que representaba una corrida de toros, sin embargo, debido a las malas críticas recibidas fue recortada por Manet. 

Este mismo año 1994 vuelve al tema taurino. No dibuja la plaza, ni escenas propias de la lidia, sino que hace una lectura más cercana a lo simbólico y lo surrealista, como ocurre en estos dos dibujos pertenecientes a su serie Sobrero de tres picos (1994).

Más tarde, en 2008 realiza una serie en óleo de pequeño formato, donde no hay torero, ni plaza, ni acción. Lejos de la gloria del matador aclamado por su valentía, no hay en esencia una lucha; sino una convivencia incómoda.

R. Casstillo, Toro, córtex y silueta, mixta y collage,2007

En este cuadro recurre nuevamente a la soledad del individuo reducido a esencia, con una de sus siluetas erosionadas. La cuadrícula y los colores del fondo no son un simple decorado, sino un intento de ordenar la imagen, sobre una superficie deteriorada, manchada, y envejecida. Por lo que en su estilo conserva algún eco del informalismo europeo, donde la materia del cuadro habla de desgaste y de memoria.

En otra ocasión practica el dibujo de línea continua a plumilla con tinta china, como en esta pequeña serie sin fecha. En ella trabaja el movimiento en sus minimalistas y elegantes escenas de toreros frente al toro, o picadores en el tercio de varas, disfrutando de la pulsión de un dibujo figurativo. A pesar de tocar escenas más tradicionales, en alguno de estos dibujos ya aparece el minotauro como víctima de la violencia humana.

Pincha en este vídeo para ver la pequeña serie:

Es ahora, en OPUS TAURO cuando dedica por primera vez toda una serie de cuadros de pequeño formato en óleo sobre tela al tema principal de la tauromaquia, los lances, y las suertes del toreo en la plaza.

Inauguración en la Carbonería de la exposición el miércoles 3 de abril de 2013Opus Tauro
R. Casstillo, Tarde en la Maestranza, 2012

Javier Compás, en su crónica sobre la inauguración para El Correo de Andalucía del 6 de abril 2013 destaca las palabras de Francisco Lira en la reseña de presentación: «Casstillo traslada a unas imágenes coloristas, de pequeño formato, junto con unos bellos dibujos, Melodías para Picasso, que, en definitiva, mezcla los lances del cromatismo con las suertes taurómacas».

Pincha aquí para ver el vídeo de la colección completa de óleos sobre tela de Opus Tauro:

Melodías para Picasso, es esa pequeña serie de dibujos centrados en la figura del Minotauro que acompañaba a las obras sobre tela. Decididamente influido por la Suite Vollard de Picasso, Casstillo recrea una criatura mitad hombre, mitad toro, que en el pintor malagueño no es simplemente un monstruo, sino su alter ego.

Estos son los dibujos de las Melodías para Picasso, pincha aquí para verlos:

El Minotauro de Picasso representa la fuerza instintiva, el deseo, la violencia, la sexualidad, pero también la vulnerabilidad y la ceguera en el minotauro guiado por una niña. Pero, aunque Ricardo mantiene esa lucha de fuerzas opuestas de vida o muerte, y razón o instinto, su serie no es una copia sino un pretexto para dibujar una criatura ambigua que se enfrenta a su propio laberinto. Si en la Suite Vollard es el artista como bestia poderosa y erótica, en Casstillo es el hombre dividido entre lo racional y lo irracional. Su minotauro deja de ser «deseo» y se convierte en «existencia».  En esa diferencia es, precisamente, donde está lo original de su homenaje.

ENTREVISTA EN CANAL LUZ

Como cierre de este capítulo taurino en la vida de Ricardo Casstillo, cabe recordar también su gusto por las charlas y la tertulia. Desde 2012 frecuentaba una bodega cercana a su casa en Castilleja de la Cuesta. Una bodega heredera de la antigua Gaviño en La Pañoleta (Camas) muy vinculada al mundo del toro y una de las tabernas con más solera del Aljarafe sevillano, que seguía siendo visitada por apoderados y toreros retirados. Con ellos Ricardo mantenía animadas charlas y desencuentros entre lo tradicional del taurino y lo vanguardista de sus propias convicciones.

Una de esas tardes apareció el equipo de una TV local que quiso hacerle una entrevista para un programa cultural que dirigía el torero Martín Pareja Obregon. Hablaron de Romero Ressendi y de arte, pero Casstillo aprovechó para reivindicar su compromiso con una pintura sincera y su firme voluntad de desarrollar un lenguaje contemporáneo, al margen de la aceptación o el rechazo del público.

Pido disculpas por la mala calidad de esta grabación, porque aún no hemos localizado la copia original, pero estamos en ello:

EL PAISAJE ANDALUZ POR CAÑADAS, CORDELES Y VEREDAS, 4ª carpeta

La cuarta carpeta de la colección salió a la luz un martes 2 de diciembre de 2014, tras dos años y medio de espera. El ritmo de la edición se había ralentizado, porque la crisis económica golpeó con dureza al sector artístico de Sevilla, provocando una fuerte contracción del coleccionismo privado y el cierre de varias galerías históricas como Cavecanem.

Tarjeta de invitación a la inauguración

De todos modos, Luis María Venegas apostó por la continuidad del proyecto y dio carta blanca a Casstillo para la selección de los próximos artistas que conformarían esta cuarta carpeta.  De la presentación se hizo cargo el profesor Andrés Luque Teruel, como en las tres ocasiones anteriores, esta vez en un club de debates, diálogos, pensamiento y actividades culturales: La Asociación Cultural la Revuelta.

Actualmente, como en casi todo el casco antiguo de la ciudad, esta Asociación está amenazada por un desahucio, como ha ocurrido con La Carbonería, debido a la especulación que pretende construir apartamentos turísticos. Pero, entre sus paredes guarda una enorme historia cultural de sus más de 30 años de vida.

Asociación cultural Siete Revueltas, calle Siete Revueltas, 33 Sevilla

Los pintores que eligió Casstillo para esta edición fueron: Javier Buzón, Patricio Cabrera, Guillermo Pérez Villalta y Matías Sánchez, una selección cuidadosamente trazada, donde cada nombre respondía a un criterio artístico preciso, como puedes disfrutar en este vídeo:

Todos los grabados hasta esta fecha de 2014, dirigidos por Ricardo Casstillo, se realizaron en el taller de obra gráfica Norler, con un soporte de papel hecho a mano “Paperki”, de 40 x 55 cm. Así como todo el resto de la colección, contenía 35 ejemplares numerados del 1/35 al 35/35, 3 P.A y 3 H.C. bajo la técnica del fotopolímero en hueco y aguafuerte. Igualmente, todos a una tinta, excepto el del propio Casstillo –que se hizo a dos planchas y dos tintas–. Y, todos a una plancha de 30 x 40 cm, excepto una mancha un poco menor en el caso de la de Pérez Villalta, de 25 x 33 cm.

Esta fue la última carpeta en la que Casstillo estuvo al frente de la dirección de la colección, antes de su fallecimiento en 2020.  Ocho años más tarde, en 2022, Luis María Venegas recuperó el proyecto con enorme afecto y respeto hacia Casstillo, devolviendo vida a una iniciativa que llevaba implícita su huella.

La quinta edición, de la que ya hemos hablado en este blog, adquirió así un valor especial: se convirtió en un homenaje a su creador, al reunir prácticamente a todos los artistas que él mismo había elegido y pensado para dar imagen a un paisaje que amó y del que quiso dejar una bella memoria.

A modo de catálogo realizado para este blog, puedes ver todas las obras editadas hasta la fecha. Contiene, no solo las cuatro primeras carpetas, sino también la última, publicada tras el fallecimiento de Ricardo. En él están contenidos los 20 grabados, y los textos que para cada uno de ellos escribiera Andrés Luque Teruel, junto a la reproducción de la revista de la Universidad de Sevilla, El Pájaro de Benin, que el mismo profesor publicara en 2017.

Resulta necesario recordar, como cierre de este recorrido por los años 2013 y 2014, que, lejos de ser un periodo de clausura, fue también un momento de intensa actividad creativa para Ricardo Casstillo. Además de su participación en otras cuatro exposiciones colectivas (CD 12 x 12 Primer Tranco en la Galería Félix Gómez; Negros de Arena y Cal en ETNOSUR en Alcalá la Real, Jaen; Artistas del Aljarafe II. En torno a la Figuración; y La Primavera Eterna de la Pintura en el Ayuntamiento de Tomares) impartió el curso 2013/14 de su Taller de Grabado para el Distrito Casco Antiguo de Sevilla, ilustró el libro de poemas Luz de la Tarde de Lola Terol y comenzó una nueva serie pictórica a la que llamó Cortexgramas, abriendo así una nueva vía de investigación dentro de su lenguaje plástico.

Unos años, en definitiva, en los que convivieron la memoria, la tradición y la búsqueda de nuevos caminos.

©Pepa Pineda Villarrubia, Sevilla, día de San Juan 24 de junio de 2026

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