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2009 EL PAISAJE ANDALUZ POR CAÑADAS, CORDELES Y VEREDAS I

A través de sus viajes pausados, su conexión íntima con la naturaleza y la influencia de lecturas históricas y simbólicas, Casstillo fue construyendo una mirada capaz de unir tradición y contemporaneidad en el lenguaje del grabado.

Fueron los cursos de sistemas de estampación que estuvo impartiendo durante más de diez años para los talleres de la Fundación Luis Cernuda –que se distribuían por centros ubicados en distintos pueblos de la provincia de Sevilla– los que desde 1988 le dieron la oportunidad de conocer todas las comarcas agrícolas que la dividen: Los Alcores, El Aljarafe, El Bajo Guadalquivir, La Campiña, El Corredor de la Plata, la Comarca de Écija, la de Estepa, Las Marismas, Sierra Sur, Sierra Norte y La Vega.

Comarcas que presentan una gran diversidad de paisajes de interior. Extensas llanuras agrarias con olivares, trigales, arrozales en las marismas del Guadalquivir, huertos, campos de girasoles y de árboles frutales.

Ricardo Casstillo camino de Carmona, comarca agraria de Los Alcores, 1998. ©Foto Antonio Pérez

Ricardo era un hombre tranquilo, que encontraba su libertad en la suela de sus zapatos y no en un volante. Para él, el rugido de un motor y el olor a asfalto caliente eran interferencias que rompían la armonía del mundo.

Nunca intentó aprender a conducir, es más, detestaba los coches. Para él, viajar en autobuses o en lentos trenes de cercanías era un momento especialmente deseado, que aprovechaba para leer o planificar algún proyecto, hasta llegar a su destino. Allí impartía unas horas de sus clases de estampación sobre tela o papel —grabado, huecograbado, serigrafía o xilografía— y regresaba al final del día.

Así, durante casi una década recorrió los campos de la provincia a la velocidad pausada de viejos autocares, siempre con un libro en el bolsillo y observando, a través de las ventanillas, aquel paisaje andaluz que se desplegaba ante sus ojos, en toda su plenitud.

DESCRIPCIÓN DE LAS CAÑADAS REALES

Por aquellos años cayó en sus manos este curioso libro que describía, legua a legua, cada cañada real de la Mesta, una corporación de influyentes ganaderos de Castilla creado por Alfonso X el Sabio, que regulaba la trashumancia, protegiendo los derechos de pastoreo y el uso de cañadas reales.

Una lectura deliciosa que descubre al lector contemporáneo todo un vocabulario topográfico, que dibujan el relieve y el terreno, lleno de palabras ya casi en desuso: vado, sitio montuoso, baldío o yermo, mojoneras, varas, collado, barca, cercas, cañadas, cordeles y veredas. Léxico del que Ricardo supo apropiarse para nombrar una obra profundamente enraizada en el paisaje, que ya empezaba a rondarle en su cabeza.

Dos de aquellas cañadas llegaban hasta Andalucía. La Cañada Real Leonesa y la Cañada Real Cordobesa.

La edición se complementa con mapas elaborados a partir de documentación cartográfica y grabados de tema pastoril de los siglos XVII al XIX “que aportan belleza, armonía y unidad temática a la obra”.

La contemplación de estos grabados fueron con toda seguridad el origen de lo que años más tarde sería la colección El Paisaje Andaluz por Cañadas Cordeles y Veredas, para la que concibió un proyecto similar a la colección de aguafuertes 50 OJOS, “colección gráfica hoy convertida en un auténtico vademécum referencial de la estampa andaluza” en palabras de Fernando Martín.

De nuevo, llevaría al grabado a algunos de los pintores andaluces más reconocidos en el arte de vanguardia locales. Cada artista ofrecería su propia visión contemporánea, sin perder la esencia geográfica de los grabados históricos. Y el objetivo sería reinterpretar el paisaje andaluz a través de esta idea del caminante por cañadas, cordeles y veredas. Es decir, desde una mirada moderna, con una técnica antigua –el grabado–, que diera lugar a escenas con un gran componente simbólico o emocional.

INTRODUCCIÓN A LA MITOLOGÍA Y SIMBOLOGÍA VEGETAL EN EL SUR DE ESPAÑA

Abascal y Sáinz de la Maza, Rafael de, Introducción a la mitología y simbología vegetal en el Sur de España, Ed. Caja San Ferrando, Sevilla, 1989

En su constante interés por la naturaleza, por observar sus paisajes y su vegetación llevaba tiempo tras la pista de un libro de José Rafael de Abascal y Sáinz de la Maza1, que le era muy difícil de encontrar, porque ya estaba descatalogado.

Pero, fue en 1995, al saber que yo trabajaba en la entidad editora de aquella obra, cuando me pidió que le consiguiera un ejemplar y pude hacérselo llegar en pocos días. Aquella petición fue el germen de una relación personal que habría de acompañarnos toda la vida.

Introducción a la mitología y simbología vegetal el Sur de España es una obra que explora la profunda conexión espiritual y cultural entre el ser humano y el mundo botánico en el contexto de Andalucía.

De la lectura de sus capítulos despertó en él otros diseños también relacionados con la naturaleza y la vegetación andaluzas. Ejemplo de la influencia de este libro fue la propuesta al Museo Daniel Vázquez Díaz, en el año 2002, titulado EL LIMBO DE LAS COSAS en cuyo anexo programaba “bocetos y semilleros con representación de las más variadas plantas que conforman el paisaje de nuestra tierra”.

A partir de la primavera de 2000 tuvo un cambio de residencia definitivo, desde el centro de la ciudad al abierto y luminoso Aljarafe sevillano. Allí se reavivó su deseo por los paseos a pie en contacto con la naturaleza, los animales, la flora y los olores del campo. Siempre volvía con romero, lavanda o semillas que encontraba a su paso, y que a veces integraba en su trabajo.

Dedicaba buena parte de la mañana a caminar desde muy temprano, horas en las que, al compás de sus pasos, iba aquietando su veloz pensamiento y ordenando las tareas que habrían de dar forma en su pintura el resto del día.

Fotografía de Ricardo Casstillo en El correo de Andalucía, jueves 31/03/2005

En 2005 se celebró en Sevilla una espléndida exposición con 200 fotografías del banco de imágenes de la naturaleza de la Mancomunidad del Aljarafe que le volvió a despertar una vieja idea que ahora empezaba a madurar: una nueva COLECCIÓN GRÁFICA, esta vez sobre el paisaje andaluz.

Ricardo Casstillo, grabado al fotopolímero en hueco y aguafuerte, a dos planchas y dos tintas, mancha 30 x 40 cm realizado en el taller de Obra gráfica NORLER, para la primera carpeta de El Paisaje Andaluz por Cañadas, Cordeles y Veredas

Pero, tuvieron que pasar algunos años. Días después de la exposición en la Galería Concha Pedrosa, Vigencia de las Vanguardias en la pintura sevillana (2007), en uno de los encuentros con otros de los participantes, Ricardo plantea la idea que le ronda en la cabeza a Joaquín González (Quino), otro pintor y grabador, quien acepta la propuesta y le sugiere hacer partícipe a Guillermo Aguirre. Invitaron también a Pedro Simón y pusieron en marcha el proyecto al que titularían inicialmente:

En esta introducción, Ricardo plantea el punto de partida de su proyecto: una serie de grabados centrados en el paisaje andaluz.

Tenía ya en mente no solo la posibilidad de incorporar a nuevos artistas a la colección, como así ocurrió en un futuro muy próximo, sino también la de enriquecer el enfoque de los grabados «haciendo en la belleza del contenido paisajístico, acompañada de la descripción de sus tramos —ya sea cañada, cordel o vereda—, incorporando además aspectos de carácter simbólico vegetal que conecten con la cultura popular (Introducción Mitología y Simbología Vegetal en Andalucía)».

Capítulo XIV.- Los grandes alucinógenos andaluces. MANDRÁGORA, del libro Introducción a la Mitología y Simbología Vegetal en el Sur de España, 1989
Emblemas vegetales utilizados por Diego Saabedra Faxardo, en su obra “Idea de Príncipe político Christiano” Valencia. Imprenta de Salvador Faulí, 1786

En un capítulo aparte se abordó la búsqueda de financiación y patrocinio para el desarrollo del proyecto, promoviendo la colaboración de distintos organismos e instituciones. En este sentido, se contempló la participación de las Diputaciones Provinciales de Sevilla, Córdoba, Huelva y Cádiz, Cajasol y otras entidades privadas.

Mapa de España de Ibáñez e Íbero con encarte de las Cañadas Reales publicado en 1884 y reproducido en 1902, Escala 1:1 500 000

Por otra parte, el libro La Descripción de las Cañadas Reales contenía un mapa de España desplegable, que conservaba el encarte que reproducía las principales cañadas reales coloreadas superpuestas. Un documento cartográfico de base territorial sobre la participación de patrocinadores, por lo que también solicitaron el apoyo de la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Obras Públicas y Transporte (Dirección General de Ordenación del Territorio), la Consejería de Medio Ambiente y la Consejería de Gobernación, cuya implicación resultaba especialmente pertinente.

Pero, tanto unas como otras iniciativas de financiación fueron fallidas y el proyecto que proponía una relectura contemporánea de las antiguas vías pecuarias a través del grabado quedó temporalmente detenido.

No obstante, Casstillo jamás abandonó su empeño, y continuó la búsqueda de nuevos apoyos que permitieran hacerlo realidad, como veremos más adelante.

©Pepa Pineda Villarrubia, lunes 30 de marzo de 2026

NOTA:

1. José Rafael de Abascal y Sáinz de la Maza publicó otros títulos importantes como “Brujería y Magia. Evasiones del pueblo andaluz”, 1985, “Los espiritistas sevillanos en el siglo XIX”, 1990

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